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¿Qué son las flores preservadas y cómo se hacen?

Que son las flores preservadas y como se hacen. Camomile Bouquet

Si te gustan las plantas o disfrutas decorando estancias con ellas, seguro que
te encantaría que las flores durarán mucho más tiempo. Una opción es
optar por productos de tela o de plástico, aunque sus diseños y acabados no se
asemejan mucho a los de una flor natural, por lo que quedan descartados en
cierto tipo de eventos y ocasiones.


¿Sabes que ahora existe otra opción que permite disfrutar de tus flores y
plantas para siempre? Sigue leyendo para saber qué son las flores
preservadas y cómo se hacen, además de los consejos para conservarlas,
¡descubre en nuestro catálogo la mejor alternativa sin renunciar a la
belleza de la naturaleza!


¿Qué son las flores preservadas?

Las flores preservadas son aquellas que han sido sometidas a un método de
preservación cuyo objetivo es que no se marchiten y duren muchos años
con un efecto visual, en tacto y en olor muy natural.
Debido a su bonita estética, a que mantienen su olor, a su mayor duración en el
tiempo, a su vistosidad y a un mantenimiento que se reduce a quitarles el polvo
con un paño suave o secador a mínima potencia, las flores preservadas son
una alternativa a las flores naturales.
Este es el motivo principal por el cual son muy elegidas en la actualidad,
tanto en ramos de novia como en tocados, coronas o decoración para el hogar.
Sin embargo, no todas las flores pueden ser sometidas a este proceso. Por
esta razón, se suelen combinar con flores secas, las cuales se diferencian
de las anteriores en el modo de secado.
Aparte, hay que comentar otro detalle importante: el precio. Es cierto que un
conjunto de flores preservadas puede ser más caro en un primer momento, si
lo comparamos con un ramo de flores naturales, pero, teniendo en cuenta el
tiempo que duran las preservadas, estas son la mejor opción.


¿Cómo se hacen las flores preservadas?


Como te hemos comentado antes, la preservación de las flores es un método
que permite que una flor mantenga su aspecto original durante años.
Pero, ¿en qué consiste este tratamiento? Aquí te contamos los pasos que
sigue una flor natural que pasa por este proceso para preservar intactas todas
sus propiedades.


Antes de nada, lo primero que tienes que saber es que las flores que van a
ser preservadas se cultivan con los cuidados necesarios para ello. De
esta forma, se presta mucha atención al tipo de abono, a las condiciones
climatológicas según la especie, y, por supuesto, al modo de recolección.
Una vez escogidas con esmero, se cortan los tallos de las flores y también se
eliminan las hojas; así, solo se mantienen las partes más cuidadas.
El siguiente paso es colocar las flores en recipientes especiales para
después conservarlos en una cámara con unas condiciones precisas tanto
en iluminación como en temperatura y humedad.


Cuando las flores están en el momento de deshidratación adecuado, se
cambian los recipientes y se les añade de manera progresiva una
solución creada a base de agua, estabilizantes, glicerina y colorantes. Gracias
a ello, la savia es reemplazada por este líquido hasta que se considera que el
nivel de humedad es el adecuado.
Posteriormente, se lava la flor de forma cuidadosa y se seca durante varios
días terminándose así el proceso de preservación. Así, el estado de la
planta queda alterado, pero en ningún caso supone un riesgo para la salud,
pues es un producto totalmente apto y nada tóxico.
Consejos para mantener las flores preservadas por
mucho tiempo


Las flores preservadas se conservan en perfecto estado por mucho tiempo;
aun así, es necesario aplicar ciertos cuidados para que luzcan aun mejor.
Aquí te contamos los tres consejos fundamentales para mantener flores
preservadas:
Escoge un lugar adecuado. Este tipo de plantas son solo para uso
interior, ya que la exposición exterior las deterioran con rapidez. Por este
motivo, tienes que situar tus flores preservadas en cualquier espacio de
tu hogar donde los rayos del sol no incidan directamente, lejos de
fuentes de agua o de fuentes de calor y en zonas que no sean húmedas.
Limpia las flores preservadas con frecuencia. Lo ideal es hacerlo con
un spray de aire o con un secador, aunque también es buena idea usar
un trapo, pero con cuidado para que no suelte pelusa.
No añadas agua, no las riegues. Las flores preservadas son naturales,
pero tienes que tener claro que no están vivas, por lo que bajo ningún
concepto debes echarles agua.
Las flores preservadas son cada vez más habituales en ramos, tocados,
coronas y decoraciones para el hogar. Además, son una idea estupenda como
regalo, dado que se pueden convertir en un recuerdo inolvidable que dará un
toque natural, original y delicado al espacio.

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